Cuando aún en mi lecho posaba Dulce aroma que de mañana instaba Dulce aroma que mi memoria grababa Patricia J. Olivera Costilla.
Tu dulce aroma se paseaba
Acompañado de destellos dejaba
Profunda fragancia que mi alma anhelaba.
Doblar mis rodillas y ante ti humillada
Logré oír que tu voz me hablaba
Me decía, tú eres mi hija amada.
Suave fragancia que tu ser destilaba
Aún en mis sueños tu aroma estaba
Olor permanente que jamás terminaba.
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