BLOQUES DE CONSTRUCCION DE VIDA O MUERTE
(Pasajes tomados del libro de Charles Capps El Poder Creativo de Dios Sanidad)
La Sanidad Divina es una cura espiritual. La ciencia médica ayuda a través de medios físicos al administrar medicina en el cuerpo físico. La Sanida Divina de Dios es espiritual. Es administrada a través del espíritu humano (1 Cor. 2; 9-12). En Prov. 4:20-22, Dios nos dice que su palabra es vida para aquellos que la encuentran, y salud a toda su carne. LA PALABRA DE DIOS SANA SU CUERPO, pero lo hace a través del espíritu. La sanidad puede ser recibida por el espíritu humano a través de la Palabra. Una vez que es concebida allí, penetra el cuerpo físico.
Así como usted tomaría medicina para que su salud se mejore, de igual manera DEBE RECIBIR LA PALABRA DE DIOS referente a la sanidad en su Espíritu para recibir SANIDAD SOBRENATURAL. Y como toda medicina, debe ser aplicada regularmente. Usted DEBE DE HABLAR LA PALABRA DE DIOS a su circunstancia o situación, nadie mas puede hacerlo por Usted, Santiago 1:21 nos amonesta a recibir la palabra implantada con mansedumbre, la cual puede salvar su alma (y cuerpo). Una vez que la Palabra de Dios es implantada en su espíritu, también produce resultados en su cuerpo.
La imagen que la Palabra crea en usted es ya una realidad en el campo espiritual. Cuando usted habla la Palabra de Dios de su corazón entonces su fe enmarca su mundo diariamente. Jesucristo expresó claramente el hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas (Mateo 12; 35). Cada vez que usted habla su fe, crea una imagen interior más fuerte. Eventualmente la Palabra de Dios perfeccionará esa imagen y usted empezará a verse sano. Cuando la Palabra es implantada en usted, infunde su vida en usted (Juan 6:63, Rom. 8:11).
La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (Heb. 11:1). La esperanza es importante, pero sin substancia hasta que se llena de fe. Mire a las palabras de Jesucristo: Todas las cosas son posibles para aquellos que creen (Marcos 9:23) si tiene fe como una semilla de mostaza usted dirá.
(Lucas 17:6) Aquel que cree tiene (Juan3:36) cualquiera que dijere; le será hecho (Marcos 11:23,24). Es un principio bíblico de CREER Y LLAMAR POR LAS COSAS QUE NO SON TODAVIA MANIFESTADAS. Hija, tu fe te ha sanado (Marcos 5:34). También cuando expresas tu fe en la Palabra de Dios puede sanarte completamente.
La Palabra en Proverbios 4:22 declara que es medicina a toda nuestra carne. Es la medicina disponible más poderosa hoy en día, y es capaz de sanar tu cuerpo sin efectos secundarios. Salmos 107: 29 dice que Dios envió su Palabra y sanó
De acuerdo a Isaías 53:5,6 y 1 Pedro 2:24, según Dios su poder sanador es un hecho. Nos pertenece, ya que la sanidad es parte de su expiación (Isaías 53:5,6). Nuestra confesión de la Palabra de Dios llama por la sanidad la cual ya es nuestra, pero no está manifestada en nuestros cuerpos.
No, no estoy enseñando en contra de los doctores o medicina. Pero no dependa en los doctores o medicina solamente para mantenerlo saludable. Existen algunas enfermedades que la ciencia médica no puede sanar. Pero, si usted necesita un doctor, vea un doctor. Existen medicinas hoy que son beneficiosas en ayudar el proceso de sanidad de su cuerpo. Si esta tomando medicina, mézclela con fe diciendo, Yo creo que yo recibo mi sanidad en el Nombre de Cristo. La mayoría de las medicinas ayudan a paralizar los síntomas mientras usted aplica los principios de Dios referente a la salud y sanidad.
No aconsejo que usted bote su medicina y solamente confíe en confesar la Palabra de Dios a menos que el Señor le diga. Renovar su mente toma tiempo, al igual que la fe en sus palabras y la Palabra de Dios. Pero las cosas que usted continuamente confiesa eventualmente vendrán a ser parte de usted. La MUERTE Y LA VIDA están en el poder de la lengua; y aquellos que la aman, comerán del fruto de ella (Prov.18:21). En Isaías 57:19 dice que nosotros creamos el fruto de nuestros labios. Paz, paz a los que están lejos, y a los que están cerca, dice el Señor; y yo los sanaré.
Toma tiempo desarollar la fe para operar en estos principios, así que no deje alguien le ponga baja condenación por ir a los doctores o por tener que operarse. En otras palabras, opere según su nivel de fe, pero no se quede en ese nivel para siempre. Continúe en la Palabra de Dios hasta que fe se desarrolle en el poder sanador de la Palabra de Dios.
Operar en estos principios no es fácil. Toma disciplina y compromiso. No es suficiente tan solo leer estas confesiones. Le animo a que confiese la Palabra audiblemente sobre su cuerpo dos a tres veces al DIA. Confiéselo con autoridad. No es necesario que usted haga estas confesiones al frente de otros, ya que las palabras que usted habla son para su beneficio.
Dios declara que su Palabra no regresa vacía. Debemos regresar su palabra dándole voz a la misma, y el creará el fruto de sus labios. El confesar la Palabra de Dios es una manera de conversar con el Señor y de incrementar su fe al mismo tiempo. Le reto a que confiese estas escrituras en alta voz tres veces al DIA. Le reto a que afirme estas confesiones bíblicas tres veces al DIA. Que no lleguen a ser una proposición de casualidades. Practique tomar la medicina de Dios regularmente, de igual manera que lo haría al tomar medicina. Entonces será VIDA a usted y SALUD a su carne.
LA MEDICINA DE DIOS
(Expresarlo tres veces al día hasta que la fe llegue, y después una vez al día para mantener la fe. Si sus circunstancias empeoran, duplique la dosis. ¡No le va hacer daño!
*Jesucristo es Señor de mi vida. La enfermedad e infecciones no tienen poder sobre mí. Yo he sido perdonado y liberado del PECADO Y LA CULPA. Yo
estoy muerto al pecado y vivo en la Justicia de Dios (Col. 1:21-22).
*Jesucristo tomó mis pecados en Su Cuerpo en el madero; por lo tanto estoy muerto al pecado y vivo para Dios y por sus llagas Yo estoy sano y completamente bien (1 Pet. 2:24, Rom. 6:11, 2 Cor. 5:21). Jesucristo tomó mis enfermedades y dolores. Por lo tanto, yo no le doy lugar a la enfermedad o al dolor. Porque Dios mandó Su Palabra y me sanó (Salmo 107:20).
*Tu me has dado abundante vida; Yo recibo esa vida a través de Tu Palabra y fluye a cada órgano de mi cuerpo, trayendo sanidad y salud (Juan 10:10. Juan 6:63).
*Padre Celestial, yo estoy atento a Tu Palabra. Yo inclino mis oídos a tus dichos. Yo no apartaré mis ojos de tu palabra. Yo la guardo en el medio de mi corazón, ya que son vida y salud para toda mi carne (Prov. 4:20-22).
*Así como Dios estuvo con Moisés, así El esta conmigo. Mis ojos no están ciegos, ni mis fuerzas abatidas. Benditos sean mis ojos que ven y mis oídos que oyen (Deut.34:7).
*Ningún mal me sobrellevará, ni ninguna plaga llegará cerca de mi morada. Porque Tú has dado órdenes a que Tus Ángeles me guarden. Ellos me guardan en todos mis caminos. En mi sendero hay vida, sanidad y salud (Salmos 91:10-11, Prov. 12:28).
*Jesucristo tomó mis dolencias y tomó mis enfermedades. Por lo tanto, yo rehuso que la enfermedad o el dolor dominen mi cuerpo. La Vida de Dios fluye dentro de mí trayendo salud a cada fibra de mi ser ( Mat. 8:17, Juan 6:63).
*Yo estoy redimido de la maldición. Gálatas 3:13 está fluyendo en mi sangre. Fluye a cada célula de mi cuerpo, restaurando vida y salud (Marcos 11:23, Lucas 17:26).
*La vida de 1 Pedro 2:24 es una realidad en mi carne, restaurando cada célula de mi cuerpo.
*Yo presento mi cuerpo a Dios, por que es el templo del Dios Viviente. Dios vive en mi y Su Vida invade mi ESPIRITU, ALMA, Y CUERPO así que Yo estoy lleno de Dios diariamente (Romanos 12:1-2, Juan 14:20).
*Mi cuerpo es el TEMPLO DEL ESPIRITU SANTO. Yo demando a mi cuerpo a que dé los químicos adecuados. Mi cuerpo está en perfecto balance químico. Mis páncreas proveen la cantidad de insulina adecuada para mi salud y vida (1 Cor. 6:19).
*Padre Celestial, a través de Tu Palabra me has impartido Tu Vida a mí. Esa vida restaura mi cuerpo con cada aliento que respiro y cada palabra que yo HABLO (Juan 6:63, Marcos 11:23).
*Aquello que Dios no ha plantado es desecho y desarraigado de mi cuerpo en el Nombre de Jesucristo. Primero de Pedro 2:24 está injertado en cada fibra de mi ser, y yo estoy vivo con la vida de Dios (Marcos 11:23, Juan 6:63).
*Jesucristo tomó la maldición por mí; por lo tanto, yo no permito que excesos en mi carne o tumores vivan en mi cuerpo. La vida de Dios en mí disuelve excesos y tumores, y mi fuerza y salud es restaurada (Mateo 16:19, Juan 14:13, Marcos 11:23).
*Excesos y tumores no tienen lugar en mi cuerpo. Son cosas del pasado porque yo he sido liberado de la autoridad de la oscuridad (Col. 1:13-14).
*CADA ORGANO y fibra de mi cuerpo funciona en la perfección que Dios lo creó que funcionara. Yo no permito ningún malfuncionamiento en mi cuerpo en el nombre de Jesucristo (Gén. 1:28-31).
*Tu Palabra es manifestada en mi cuerpo, causando que los excesos en la carne desaparezcan. Artritis es una cosa del pasado. Yo demando a mis huesos y coyunturas que funcionen adecuadamente en el nombre de Jesucristo. (Marcos 11:23, Mateo 17:20).
*Padre Celestial, yo declaro Tu Palabra, la ley del Espíritu de Vida en Cristo Jesús me hace libre de la ley del pecado y la muerte. Y Tu vida está vigorizando cada célula de mi cuerpo (Rom. 8:12).
*Gracias, Padre, que yo tengo un corazón y pulmones fuertes. Mi corazón y pulmones palpitan con el ritmo de la vida. Mi sangre fluye a cada célula de mi cuerpo restaurando vida y salud en abundante (Proveb 12:14, 14:30).
*Yo tengo un corazón fuerte. Cada palpitar invaden mi cuerpo con vida y me limpia de enfermedades y dolor (Ex. 23:25, Marcos 11:23).
*Yo ordeno a las células de mi sangre a que destruyan cada germen de enfermedad y virus que trate de habitar en mi cuerpo. Yo ordeno a cada célula de mi cuerpo sea normal en el Nombre de Jesucristo (Rom. 5:17, Lucas 17:6).
*Yo he sido redimido de la maldición de la ley y mi corazón y pulmones palpitan con el ritmo de la vida. El Espíritu y Vida de la Palabra de Dios fluye en mí, limpiando mi sangre de cada enfermedad e impureza (Prov. 4:20-23).
*En el Nombre de Jesucristo, mis arterias no se encogerán o taparán. Arterias, ustedes están limpias, elásticas, y funcionan como Dios te creó a que funcionaras (Lucas 17:6, Marcos 11:23, Isaías 55:11, Santiago 3:2-5).
*La ley del Espíritu de Vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y la muerte; por lo tanto, no permitiré que el pecado, enfermedad o muerte se enseñoree de mí (Rom. 8:2, 6:13-14).
*El mismo Espíritu que levantó a Jesucristo de los muertos vive en mí, penetrando Su vida en mis venas, enviando salud a través de mi cuerpo. (Romanos 8:11).
*En el Nombre de Jesucristo, yo ordeno a mi cuerpo a no ser engañado en ninguna manera. Cuerpo tú no vas a ser engañado por viruses o gérmenes. Ni tampoco trabajarás en ninguna manera en contra de mi vida o salud (Mat. 12:25,35).
*Yo hablo a mis huesos y coyunturas de mi cuerpo. Yo te declaro normal en el nombre de Jesucristo. Mis huesos y coyunturas no responderán a enfermedades; porque el espíritu de Vida de 1ra. de Pedro 2:24 impregna cada hueso y coyuntura en mi cuerpo con VIDA Y SALUD.
*Padre, yo demando a mis huesos que produzcan tuétanos perfectos. Yo demando a mis tuétanos que produzcan sangre pura para protegerme de enfermedades e infecciones. Mis huesos rehúsan cualquier ofensa de la maldición (Prov. 16:24, Gal. 3:13).
*Yo demando a mis coyunturas que funcionen perfectamente. No va haber dolor o hinchazón en mis coyunturas. Mis coyunturas no permiten que dolor o destrucción afecte su normal funcionamiento (Prov.17:22).
*Cuerpo, Yo te hablo la Palabra de Fe. Yo demando que cada órgano interno opere perfectamente, porque tú eres el TEMPLO DEL ESPIRITU SANTO: por lo tanto, te ordeno en el nombre del Señor Jesucristo y por la autoridad de Su Santa Palabra que seas sano completamente en el Nombre de Jesucristo (Prov. 12:18).
*Yo no moriré, pero viviré y declararé las obras de Dios (Salmos 118:17).
*Ahora que hemos ido a través de las confesiones bíblicas, miremos al PRINCIPIO que pudiera ser la LLAVE para que usted pueda tomar las provisiones de Dios relacionado a su sanidad.
*Probablemente no hay otro tema tan importante para su sanidad y salud como el PRINCIPIO que puede ser la LLAVE para ser partícipe de las provisiones de Dios referente a la sanidad. Ese es el PRINCIPIO DE LLAMAR LAS COSAS QUE NO SON COMO SI FUERAN. En otras palabras, Dios usa fuerzas espirituales, que no se ven para anular las cosas naturales que se ven.
Este es el principio Bíblico de llamar las cosas que no son, como si fueran. Cuando se refiere a sanidad divina, este es un principio vital. Debemos declarar sobre nosotros lo que la Palabra de Dios nos revela de nosotros, sin importar las circunstancias o cómo nos sentimos.
Note, que la Palabra está primero en su boca y después en su corazón. La Palabra de Dios es injertada dentro de su corazón cuando usted HABLA. No hay nada más importante a su fe, que declarar con lo que Dios ha dicho de usted con su propia boca. Dándole voz a la Palabra de Dios es un método de llamar a las cosas que Dios ha dado por promesa y todavía no manifestada. Cuando se hace esto, algunos dirán que esta negando lo que existe, pero eso no es verdad. Usted está estableciendo lo que Dios ha dicho que es verdad sobre la sanidad, aunque todavía no sea una realidad en su cuerpo. Usted no niega que la enfermedad existe, sino el derecho de existir en su cuerpo, porque usted ha sido redimido de la maldición de la ley y librado de la autoridad de la oscuridad (Gal. 3:13, Col. 1:13).
Cuando usted está enfermo y confiesa que usted está sano por las llagas de Jesucristo, usted está llamando lo que Dios YA le ha dado, a pesar que no se ha manifestado todavía. Este es el método de Dios de llamar las cosas que no son como si
fueran hasta que sean. Usted está declarando a su cuerpo sano de acuerdo a Lucas 17:5,6 y Marcos 11:23. Su cuerpo le está escuchando y le obedecerá, SI USTED CREE Y NO DUDA EN SU CORAZON. Sus palabras tienen más efecto en su cuerpo que las palabras de otras personas. Su cuerpo fue creado con la habilidad de sanarse así mismo y si cada parte funciona adecuadamente, se sanará. Algunas enfermedades son causadas por desajustes químicos en su cuerpo, y la parte de su cuerpo que controla su hablar también controla la secreción de químicos a su cuerpo. Esto ilumina un tanto acerca a lo que Jesucristo dijo en Marcos 11:23. RECIBIRA LO QUE EL DIGA. Existe más verdad en Marcos 11:23 de lo que mucha gente se imagina. Usted puede tener lo que DICE EN FE, pero la mayoría de personas están diciendo lo que tienen. Recuérdese, cuando esté enfermo; declare que está sano, porque está llamando de lo que no tiene. Si usted practica esta verdad y viene a ser parte de su vida, entonces su cuerpo responderá a sus demandas de fe basadas en la autoridad de la Santa Palabra de Dios.
Yo le reto a tomar tiempo a solas, diariamente, para hablar con Dios. Ponga en práctica el meditar en Su Palabra hablándole a su cuerpo. Hágalo dos o tres veces al DIA. Después duplique sus declaraciones en el area que tiene más problemas. Ore la Palabra de Dios sobre su cuerpo. Declare la verdad hasta que usted esté completamente persuadido. Su cuerpo responderá a su voz; ¿cuánto más responderá a LA PALABRA DE DIOS HABLADA EN FE?
#SD41
ORACION INTERCESORA
Dios nos autoriza por el Espíritu Santo a interceder por las necesidades de otros. Sin esa autoridad nuestras oraciones serían palabras vacías. El también nos invistió con la autoridad de Cristo para refrenar las fuerzas satánicas que está cegando y obstaculizando a la persona por la cual estamos orando.
Cuando nosotros intercedemos por las necesidades de otros, nos colocamos entre Dios y esa persona, implorando a Dios por ella o él. También nos colocamos, entre esa persona y Satanás, haciendo guerra espiritual. Así que es preciso decir que intercesión es intervención.
Claro que Jesucristo es el máximo Intercesor, el que intercede entre Dios y el ser humano. El vino a ser el Perfecto Mediador al entregarse el mismo como sacrificio por el pecado. El nos equipó y comisiona a interceder para que el enemigo retroceda, permitiendo así que el Espíritu Santo traiga convicción que lleva al arrepentimiento.
*Ore en El Espíritu en toda situación con toda clase de oración y petición. Con esto en mente, esté alerta y siempre continúe orando por todos los santos (Efesios 6:18).
*Yo oraré en el Espíritu, pero también oraré con mi mente (I Corintios 14:15).
Ore: